Cómo lidiar con tus antojos

Hablemos sobre los antojos de comida. ¿Has deseado alguna vez un trozo de pizza o chocolate? Como bien sabrás en ocasiones los antojos pueden parecer muy reales. Por eso hay mucho debate acerca de si estos son de naturaleza psicológica, emocional o incluso física. Hoy vamos a brindarte consejos que te ayudarán a sobrellevar los antojos utilizando estrategias que tu ya tienes en tu equipo de herramientas: romper la cadena de comportamiento.

Los antojos son el resultado de asociaciones positivas que hemos desarrollado en ciertos alimentos. Por ejemplo, la sensación de placer después de comer chocolate, o bien la sensación de profunda comodidad después de comer un plato casero de macarrones con queso cocinado por tu pareja. Cuando buscamos esa sensación de placer o comodidad, estos alimentos a menudo nos vienen a la mente.

Antes de romper la cadena de comportamiento, primero debes identificar todas las partes implicadas. ¿Necesitas un recordatorio?

    1. Identifica los desencadenantes. Ejemplos de desencadenantes pueden ser: andar por el pasillo de los dulces en el supermercado, o  pasar por delante de una panadería y percibir el delicioso olor a pan o croissant recién horneado.
    1. Controla tus pensamientos. Cuando te encuentras con un desencadenante, ¿qué pensamientos tienes? Lo más probable es que pienses que quieres un poquito, ¿verdad?
    1. Evalúa tus decisiones. ¿Qué opciones tienes en esta situación? Una vez que hayas identificado tus pensamientos sobre el desencadenante, echa un vistazo a las diferentes decisiones que puedes tomar.
    1. Analiza tus acciones. ¿Cómo manejas los antojos? Puedes continuar y comer el alimento que deseas, o puedes optar por una alternativa más saludable.
  1. Piensa en las consecuencias. ¿Cómo te sientes después de ceder a uno de tus antojos? Quizás sientas placer en el momento, pero seguro que poco después aparecen los sentimientos de frustración o culpa por haber cedido.

Una vez que hayas identificado tu cadena de comportamiento, es hora de hacer un plan para romperla. Hay muchas maneras de romper la cadena, pero algunas de las opciones más efectivas incluyen:

    1. Evita los factores desencadenantes: si en tu ruta tienes que pasar cerca de la panadería, busca una ruta alternativa.
    1. Identifica un contra pensamiento: Si tienes un pensamiento como “Necesito comer esto”, busca un pensamiento contrario “No lo necesito, esto es solo un antojo que pasará”.
  1. Elige un comportamiento alternativo: en lugar de elegir comer un pastel, si estás realmente hambriento, opta por una alternativa más saludable, como una fruta o un pequeño puñado de nueces.

Con el tiempo, notarás que tus antojos disminuyen. Igual que cuando te empezaron a gustar los alimentos menos saludables y procesados,  puedes aprender a disfrutar de alimentos más nutritivos y completos. Aunque no es un proceso fácil y puede que te cueste el cambio, piensa que: ¡tienes las habilidades que necesitas para sobrellevarlo!