¿Estás comiendo muy rápido?

¿Alguna vez te has dado cuenta que al terminar de comer, los demás todavía iban por la mitad de sus platos? Si te ha pasado, probablemente estabas comiendo muy rápido.

 

Un estudio en la Revista Médica Británica encontró que comer hasta sentirte lleno y comer muy rápido puede contribuir al aumento de peso, pero los dos factores tienen un efecto combinado aún más grande en la cantidad de calorías que consumes, tu peso y tu índice de masa corporal (IMC).

Otro estudio encontró que comer rápidamente está asociado con índices más altos de desorden metabólico; en pocas palabras, los efectos de este hábito no deben ser ignorados.

 

¿Cuán rápido es demasiado rápido? Generalmente se ha demostrado que toma unos 20 minutos para que tu cuerpo se sienta lleno. Por lo tanto, si te toma menos de 20 minutos comer, es probable que comas de más sin darte cuenta. Los científicos explican que cuando comemos, el estómago secreta hormonas gástricas para mandarle una señal al cerebro de que es hora de dejar de comer. Por eso es dañino si comemos demasiado rápido y dependemos de esa señal para indicar que estamos llenos (en lugar de elegir una porción más pequeña y comer únicamente esa porción).

 

¿Listo para mejorar la rapidez con la que comes? Aquí hay algunos consejos para ayudarte a empezar.

 

Suelta el tenedor después de cada bocado. Luego de cada bocado, suelta el cuchillo y el tenedor. No vuelvas a tomar los cubiertos hasta que tu boca esté totalmente vacía.

 

Toma agua. Esto ayuda a dispersar los bocados.

 

Rétate a comer bocados más pequeños. Si estás comiendo rápido debido a que te terminas el plato en unos pocos bocados, rétate a tomar bocados más pequeños. Puedes sentirse tonto al principio, pero con el tiempo podrás ajustar tu hábito y comer bocados de tamaño promedio.

 

Elige una porción más pequeña de antemano. Sobre todo al principio del proceso de pérdida de peso, es difícil depender de nuestros indicadores internos de saciedad, ya que el cuerpo puede estar acostumbrado a porciones grandes o comidas altas en azúcar. Si éste es el caso, mide tu comida de antemano para que no comas más sin querer.

 

Practica comer conscientemente. La práctica de comer conscientemente es una forma excelente de entrenarte a disfrutar todas las sensaciones de tu comida. Como resultado, también te entrenarás a comer más despacio, saboreando cada bocado de tu comida.

 

Remueve distracciones. Al comer frente a la computadora, televisor o teléfono, es fácil acabar una comida completa sin darte cuenta de lo que estás comiendo. Trata de remover todas las distracciones por solo una semana y fíjate en cómo esto impacta la velocidad con la que comes.

 

Elige un espacio relajante. Si te sientes apurado, estresado o emocional mientras comes, puede que comas muy rápido. Si te sientes agitado, trata de atenuar las luces, escuchar música relajante o respirar profundo antes de comer.