Comer fuera sin aumentar de peso

Mantenerse saludable comiendo fuera puede parecer una tarea desalentadora. Un estudio reciente concluyó que comer fuera agrega un estimado de 200 calorías por día. ¡Eso suma hasta 1400 calorías por semana y aproximadamente una libra cada dos semanas! Pero, no tenemos por qué eliminar los restaurantes por completo. A continuación, te daremos unas sugerencias para que estés listo, sin importar a dónde vayas a comer.

El pan y la mantequilla

En la mayoría de restaurantes, lo primero que se coloca sobre la mesa es una cesta de pan con mantequilla o aceite. Si bien esto puede parecer un regalo gratis, (y seamos sinceros, rechazar la comida gratis es difícil), en realidad es sólo una carga de calorías vacías. Hay alrededor de 150-200 calorías en la mayoría de los panecillos de restaurante, sin mencionar 50 calorías por cada ½ cucharada de mantequilla. Si no tienes la fuerza de voluntad para resistir la canasta de pan frente a ti, díle cortésmente a tu servidor que no la necesitas, que prefieres esperar a tu comida.

Las ensaladas

Pedir una ensalada es siempre la opción más saludable, ¿verdad? No necesariamente. La mayoría de las ensaladas contienen una proteína (como pollo o camarones), grasas múltiples (como nueces, quesos o huevos) y azúcar (como frutas secas).  También, la mayoría de los aderezos para ensaladas están llenos de grasa y azúcar. Si pides una ensalada, intenta elegir una sola fuente de proteína, por ejemplo, pollo o nueces o queso, pero no los tres. Pide el aderezo a un lado o utiliza aceite de oliva y vinagre. De esa forma puedes decidir cuánto ponerle.

Las Cremas

Las salsas cremosas son deliciosas, pero desafortunadamente pueden causar estragos en nuestro plan alimenticio, especialmente con las porciones grandes de los restaurantes. Una porción de salsa Alfredo tiene 220 calorías (180 de grasa) y 20 gramos de grasa. Y esto es sin la pasta y los aderezos añadidos. ¡Una ración de salsa Bearnaise tiene 250 calorías y 97 gramos de grasa! Agregale a eso el pollo o filete y podrías tener un plato de 1000 calorías. Si tienes el corazón puesto en un plato cremoso, pide la salsa en un lado y úsala con moderación.

La carne roja

¿Te encanta la carne roja? No estás solo. Las hamburguesas y el bistec son deliciosos, pero son un corte de carne bastante graso.   Si tu objetivo es perder peso, tu mejor opción será pedir una carne más magra, como el pollo o cerdo. Claro, nada está fuera de límites, así que si tienes ganas de comerla, ve a buscar carne roja y cómela en moderación.  Quizá puedes obtener un corte más delgado, como el filete, y tratar de no comer más de 6 onzas, que alcanzan las 454 calorías. Si pides una hamburguesa, manténla clásica: lechuga, tomate, cebolla,… pero sin queso, tocino, ni cebolla frita.

Las verduras

Los acompañamientos, como puré de papas, papas fritas y macarrones con queso a menudo pueden ser pesados ​​y grasos. Si tu plato viene con verduras, solicita una orden doble para obtener un ración extra con pocas calorías. También puedes sustituir un elemento secundario no saludable por una ensalada. ¿Realmente quieres esas papas fritas? Calcula cuántas calorías vas a consumir primero en tu aplicación de Noom y, si aún las quieres, quizá puedas dividir la porción con un amigo, ya que las porciones de restaurante pueden ser gigantescas.

Si sientes que te estamos quitando la diversión al comer fuera, recuerda que estas son sólo sugerencias. Un pequeño gusto de vez en cuando es saludable (si no, todos nos volveríamos locos).  Pero, si intentas perder peso y te encuentra constantemente comiendo fuera, prueba algunas de estas sugerencias para no pasarte de tu presupuesto de calorías y cumplir con tus metas de pérdida de peso.

Recuerda: los restaurantes y el personal están en el negocio de servirte. No sientas que estás molestando al personalizar por cambiar un poco tu pedido. Haz lo que te haga sentir cómodo y asegúrate de disfrutarlo.